Sin herir susceptibilidades.
Mintió en campaña. A los colegas les prometió fortalecer la oficina de Comunicaciones y lo primero que hizo fue no mantener la Asesoría de Comunicaciones sino darle ese nombramiento a un asesor jurídico, desapareciendo así el cargo creado por el anterior alcalde Pedro Suárez.
Prometió luego de las elecciones, en reuniones de empalme y posteriormente en consejos de gobierno, que la oficina de Comunicaciones se iba a elevar a Secretaría, para darle la dignidad correspondiente, luego advirtió en revivir la Dirección de Comunicaciones, y en 10 meses de su gobierno no ha pasado nada ni pasará.
Algunos seguidores del alcalde Lara les molestará este comentario, pero me siento en el derecho y en el deber de expresar esta reflexión, porque fuimos nosotros quienes lo elegimos, hicimos parte de un proceso y lo llevamos a un ‘poder’ (así sean cuatro votos). Y qué más oportunidad que esta para hacerle entender que él también se equivoca, que no tiene derecho a sabérselas todas, y como se habla en los pasillos del viejo edificio municipal, el alcalde no escucha, pues por lo menos que nos lea a quienes no estamos de acuerdo con las pésimas decisiones administrativas que viene tomando.
Y escribo la palabra enemigo para señalar que es exactamente un irrespeto con los comunicadores que en la administración trabajan, con los colegas y gremios de la ciudad, que se haya subvalorado la Oficina y a estas alturas, el actual jefe de las comunicaciones ni siquiera esté contratado, y eso que llegó al cargo con el compromiso de que en la reestructuración administrativa se iba a incluir la Dirección pero tampoco fue así, otra mentira más, otro insulto más para el gremio, que calla, aguanta, y ha sido tenue esperando la pauta oficial, y se acabó el año y tampoco hubo.
¿La justificación? Cualquier mentira: que no hay plata o que no hay presupuesto, eso dice la pilosísima secretaria de Hacienda Municipal, a quien el mandatario le copia tanto. Igual está demostrado que las comunicaciones no le interesan al señor alcalde.
Lo que le interesa son como un grupo de aduladores y aduladoras le digan al oído a cada rato que todo está bien, que todo marcha de maravillas, y cuando salen de su Despacho hacen lo que se les venga en gana.
Hay tiempo de corregir, de no desgastar la imagen y darse la pela por personas que afectan al alcalde con malos procederes; que la arrogancia para manejar los destinos de Neiva no le lleve tan pronto de nuevo a las salas de cirugía como lo proyectan sus enemigos.
La responsabilidad es grande y la imagen de todo mandatario depende de una buena estrategia comunicacional, pero sí ‘no hay plata’ –la muletilla que ahora solo se escucha en la administración- difícil es mantenerse y salir avante.
Finalmente, y según el Diario del Huila, es el Concejo de Neiva quién tendrá que definir la creación de una Secretaría o una Dirección.
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Por: Alejandro Cabrera Collazos – alejandrocabrera23@gmail.com
Twitter: @alejocabrera


