Dormir no siempre es cuestión de silencio: cómo ciertos sonidos pueden ayudar al descanso

TSM Noticias
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Aunque tradicionalmente se ha pensado que el silencio absoluto es la condición ideal para dormir, sin embargo, investigaciones recientes reflejan que ciertos sonidos constantes y suaves pueden convertirse en aliados del sueño, especialmente en contextos urbanos donde los ruidos inesperados suelen interrumpir el descanso.

De acuerdo con un meta-análisis publicado en 2025 en la revista Sleep Medicine, el uso de ruido blanco puede llegar a asociarse con mejoras en el descanso, como mayor tiempo total de sueño, menos despertares nocturnos y mejor eficiencia del dormir, especialmente en bebés y niños pequeños. Estos sonidos funcionan enmascarando ruidos imperdonables del entorno, como el tráfico, puertas o conversaciones.

“El silencio absoluto suena ideal, pero en la práctica puede generar el efecto contrario, ya que muchas personas no se sienten relajadas cuando no hay ruido. Cuando el entorno queda completamente en silencio, el cerebro tiende a mantenerse más atento a cualquier pequeño sonido, lo que puede alterar el proceso natural de descanso”, comentó Daniela Escalona, experta en sueño de Emma Colchón.

De esa forma, según Escalona, los sonidos que más suelen ayudar a un buen dormir son aquellos que mantienen un ritmo constante. Entre los más comunes están la lluvia, el mar, el ruido del ventilador o incluso música suave. Estos sonidos son interpretados por el cerebro como parte del entorno natural, por lo que dejan de analizarse activamente y permiten que el nivel de alerta disminuya. Por esa razón, muchas personas reportan dormir mejor con lo que se conoce como ruido blanco o sonidos de la naturaleza, ya que crean una atmósfera sonora uniforme que protege el sueño y permite un mejor descanso.

Teniendo en cuenta que en Colombia, según el Informe sobre el Sueño de IKEA, el 84% de las personas afirma despertarse una o dos veces durante la noche, lo que fragmenta el ciclo del sueño y dificulta alcanzar fases profundas de descanso. A nivel global, el mismo estudio indica que el 52% de las personas se levanta con sensación de cansancio al menos una o dos veces por semana, reflejando un patrón extendido de descanso insuficiente.

Por otro lado, especialistas coinciden en que dormir no depende de un solo factor, sino de un conjunto de condiciones que ayudan al cuerpo y a la mente a desconectarse. El sonido, por ejemplo, puede contribuir a crear un ambiente más estable durante la noche, ya que los ruidos suaves y constantes reducen la probabilidad de que estímulos inesperados interrumpan el sueño.

Así mismo, el colchón, por su parte, cumple un rol físico fundamental al sostener el cuerpo, distribuir el peso y evitar puntos de presión que generan microdespertares. A esto se suma la rutina nocturna, que actúa como una señal para el cerebro de que el día ha finalizado y es momento de disminuir la actividad. Cuando estos elementos se combinan de forma coherente, el descanso se convierte en una experiencia pensada para que el sueño sea más profundo, continuo y reparador.

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