El día de ayer me conecte a la alocución del Alcalde de Neiva, respecto de las nuevas medidas que se tomarían para afrontar la emergencia del Covid-19. Mientras esperaba el inicio de esta, me llamo la atención el mensaje que la antecedía; un video bastante emotivo, diseñado para tocar nuestras más profundas fibras y llevarnos a la reflexión:
“(…) somos todos vulnerables y frágiles, pero unidos somos la vacuna, somos todos resistencia y estamos todos del mismo lado (…)” esta frase, que la expresa el narrador a los 30 segundos, me hizo recordar las clases del gran Faiber Aroca Bermeo, en donde nos decía que el éxito de una campaña publicitaria es sensibilizar al espectador.
Esta, debo decirlo, lo logró, me sensibilizo y no es el efecto de la cuarentena, al que algunos podrían culpar, lo que me sensibilizo fue el recordar que sin importar la adversidad, existe una fuerza capaz de romper cualquier barrera: la común unión.
Aclaro, no es que desconociera el efecto de esta, por el contrario he sido su más fiel defensor, pues por mi trabajo comunitario soy testigo de lo que el diálogo social puede lograr.
Lo que pasa es que los comportamientos de los últimos días por parte de algunos que a nombre del control político y social han tratado de convertir esta emergencia en una contienda con tintes proselitistas, causan gran tristeza.
Claro, la participación ciudadana en el marco del estado social de derecho, es uno de los grandes baluartes de nuestra democracia, pero no podemos olvidar que la línea de vida, es la prevalencia del interés general sobre el particular y la solidaridad, así lo enmarco nuestra constitución nacional.
De esta manera el estado no puede dejar de lado su labor de fomentar la equidad real y material, generando vías efectivas de acceso a los derechos básicos. Y estamos de acuerdo que el control a esta labor debe existir, debe ser exhaustivo y debemos hacerlo entre todos.
Pero cuando las criticas pasan del plano constructivo al destructivo, cuando se analizan los procesos no en pos de su mejora sino de torpedearlos, cuando incluso se llega a deslegitimar toda acción solo porque quien actúa no es de nuestros afectos ideológicos o peor aún, se tipifica toda decisión, sin pruebas ni fundamentos, nos alejamos de todo precepto de común unión, al punto de abrazar los razonamientos de aquel filoso italiano, autor de “El Príncipe”.
Es por esto, que el mensaje de la Concejala Margoth Useche en el marco de la instalación del periodo de sesiones extraordinarias virtuales del cabildo municipal, es tan relevante, pues nos llama a guardar las diferencias, a que los únicos ataques sean hacia la propagación del Covid-19, a que busquemos un espacio de reflexión íntima con Dios y que así hagamos historia siendo un solo equipo, pues de toda la paleta de colores, los únicos que realmente valen la pena en este momento son el Rojo, verde y amarillo de nuestro pabellón municipal. ¿Y tú, te sumas?
—
Por: Karlos Umaña Arias – karlos.umana@gmail.com
Twitter: @ KARLOSUA

