Sobre lo que nos espera en el 2017

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Se terminó el 2016 y como todos los años, a quienes no nos alcanza el dinero para procurar el disfrute de una medio celebración de fin de año con sus navidades, recurrimos a las tarjetas de crédito que estan repartiendo a diestra y siniestra o a empeñar alguna de las alhajas de familia que no tenga tan solo valor sentimental, para apurarnos unos pesos que faciliten el acceso a los centros comerciales, en donde la ficción de las promociones conquista el interés de los visitantes por comprar, creyendo ingenuamente que se está haciendo el gran negocio

Pero como un año acaba otro se inicia y resulta fácil predecir algunas noticias que transmitirán recurrentemente en los medios, atiborrando a los desprevenidos lectores, televidentes, radioescuchas o cibernautas, como se ha dado en llamar a los esclavos de las redes sociales, que sin formula de juicio van aceptando cuanto infundio o mentira se riega por esta vía.

Por ejemplo, se repetirá hasta el infinito la entrega de las cuatro viviendas construidas con recursos estatales en las que el ‘vice’, con coscorrón incluido, fungirá como el gran benefactor de los destechados de Colombia; al mismo tiempo cada kilómetro de vías 4G financiada con la plata de la venta de ISAGEN y con los dineros de los Fondos de Pensiones; es decir, con la platica de los contribuyentes y los trabajadores, se presentará como el gran logro del ungido por el abolengo de la familia que lo vio nacer, así esperan mantener el poder en manos de las castas que se han repartido a pedazos las riquezas naturales, el mercado y la fuerza laboral de este país.

Otros continuarán fungiendo como la oposición al gobierno presentando por una puerta los acuerdos de paz como una concesión a la guerrilla y al castrochavismo, mientras que por la ventana acuerdan con el mismo los negocios que se derivan de la Salud, la minería extractiva, y las gabelas a las multinacionales con el libre comercio.

Por supuesto no faltarán los que a nombre de la paz y batiendo banderas contra el fascismo invitarán a los colombianos a continuar con lo que hay como si no existieran opciones distintas, pero como expresara el Tuerto López en sus memorables Zapatos Viejos: ya nos pasó la edad de folletín y las carabelas se fueron para siempre de la Rada, nos corresponde calzar nuevos botines que pisen los rescoldos de una dirigencia patética y anacrónica que tantos males le ha traído a la Nación.

Por: Libardo Gómez Sánchez – libardogomez@gmail.com

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