Ser pillo paga II

Ser pillo paga II

Acaban de condenar a 51 años de cárcel, óigase bien 51 años de cárcel, al principal acusado por el más grande escándalo de corrupción política en España. Se llama Francisco Correa, era un empresario que se benefició de una red de corrupción amparada en el Partido Popular cuando era presidente del gobierno José María Aznar, lo encontraron culpable por ganarse contratos por 8,4 millones de euros con sobrecostos, unos 27 mil millones de pesos colombianos durante 8 años, y que se ganó por comisiones 2.8 millones de euros (unos 10 mil millones de pesos) por intermediar en otros contratos públicos. Y en otro caso de corrupción la sentencia fue de 13 años de cárcel por adjudicar irregularmente una exposición de turismo en Valencia.

Y en el mismo caso condenaron a 33 años y una multa de más de 44 millones de euros a Luis Bárcenas, extesorero del partido Popular, el partido de derecha, por evadir algo más de seis millones de euros en impuestos y embolsarse 1,24 millones en comisiones por facilitar contratos públicos a empresarios que le presentó Correa. Para la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, el tribunal impone una pena de 15 años de prisión, al considerar que colaboró con su marido en el ocultamiento de sus fondos en Suiza.

Estamos hablando de casos que no superan los 50 mil millones de pesos colombianos, en los que estos tipos se embolsillaron una parte, quizá 10 mil millones o menos. Y de una señora que irá 15 años, 15 años, por ayudar a ocultar plata en Suiza. Estas duras condenas se comparan, tristemente, con lo que está pasando en Colombia. Llevamos décadas en que cada presidente de la República y cada Fiscal y cada Procurador y cada Contralor nos dicen, nos anuncian que no más, que duro contra los corruptos, que no habrá tregua, que no habrá más beneficios, que habrá penas más duras, que se acabó la robadera, como ha dicho un candidato a la Presidencia.

Y nada, no pasa nada, o si pasa algo y es que los corruptos sí están cayendo presos pero como son tan hábiles para robar, lo son para sacarle jugo a la ley.

Y un tipo como Germán Trujillo Manrique, Germancito, el esposo de Cielo González Villa y cuñado del gobernador Carlos Julio González Villa, que ha confesado haberse robado miles de millones de pesos de los alimentos para los niños más pobres del país, pues se ha ido tranquilo a dormir a su casa. Y no importa que estuviese huyendo desde hace cinco meses. Su abogado, en una ridícula respuesta, dice que el sujeto no se había enterado de que lo buscaban.

Y afirma ese abogado, Darío Bazzani, que Germancito no tiene más procesos pendientes pese a que desde hace 6 años hay serias denuncias de delitos en numerosos contratos de este campeón de los contratos torcidos para alimentación de los niños más pobres. Y vale decir que Germancito se consiguió el perfecto abogado para que un corrupto salga ganando: Bazzani es el mismo que ha logrado una baja condena para el corruptísimo exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, el que se robaba la plata usando a enfermos de leucemia.

Pues así vamos. Mientras en España a los corruptos los condenan a 33 y 51 años de cárcel por cuadrar unas cuentas y contratos de un partido político, y no se salva ni la esposa que ayuda a encubrir, óigase bien, la esposa que ayuda a encubrir, a ocultar el delito, acá don Germancito amaneció hoy en brazos de su querida esposa Cielo, en su mansión ganada con la corrupción, y espera que la condena no sea de más de 6 u 8 años, en el peor de los casos, y si acaso irá a la cárcel unos 2 o 3 años efectivos.

Ser pillo en Colombia paga. Y muy bien.

Por: Melquisedec Torres Ortíz
Twitter: @Melquisedec70 –
chillurco1970@yahoo.com



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