Reactivación económica

Reactivación económica

Los permanentes bloqueos que se han presentado en algunas vías del territorio nacional han generado un alto impacto económico para la dinámica productiva del país.

A pesar del esfuerzo de los integrantes del Comité Nacional del Paro, no se han podido llegar acuerdos con los diferentes actores gubernamentales, la sociedad colombiana espera con ansias que se superen estos niveles de violencia que se ha desatado en las calles de las ciudades.

A medida que transcurren los días, se siguen presentando irracionales hechos violentos, donde se están infiltrando algunas organizaciones delincuenciales, que con su actuar terrorista, están irradiando un poder destructor en el bienestar de las familias.

En estas protestas sociales han aflorado todos los factores, que han desencadenado la gran problemática social y económica en que se encuentra más del 70% de los colombianos, que no encuentran una oportunidad para salir del atolladero y de la encrucijada, dada la aplicación incoherente de los instrumentos de la política macroeconómica que han venido implementando el gobierno nacional desde décadas atrás.

Llevamos 40 días de manifestaciones de inconformidad y no se vislumbra una solución integral a corto y mediano plazo. No se puede desdibujar la protesta social pacífica. No se pueden permitir la presencia de vándalos y anarquistas que están ocasionando zozobra y temor entre la población civil, por los daños a la infraestructura productiva, a través del accionar irracional de desadaptados sociales encapuchados que destruyen todo a su paso.

Hay necesidad de encontrar nuevas salidas consensuadas para buscar el equilibrio de las finanzas públicas nacionales, sin meterle la mano al bolsillo de los colombianos.

Igualmente se debe bajarle vapor a la tensión social, que cada vez está creciendo, por el inconformismo social que se formó inicialmente alrededor de la modificación de la estructura tributaria del país.

Igualmente, debemos acatar estrictamente el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad proferidos por las autoridades sanitarias.

Mientras persistan las actuales condiciones crecientes de contagios por el Covid en nuestro territorio nacional, muy difícil será encontrar el anhelado sendero de recuperación económica que ha semiparalizada toda la dinámica productiva del país.

Con la apertura total de las actividades económicas, la población no deben descuidar estas recomendaciones.

Muchos expertos consideran que la crisis económica se puede superar en un lustro. En el corto plazo, a pesar del riesgo sanitario que ello implica, los agentes económicos empezarán a salir a la superficie un poco aturdidos, pero con muchas expectativas para la sociedad colombiana, que espera una pronta reactivación. Estamos iniciando una nueva fase de recuperación leve.

Por la vía de la humildad, todos los que tienen en sus manos superar esta complejísima coyuntura deben aportar para que la profunda herida que hoy nos duele a todos por igual comience a sanar.

Su cicatriz ha de ser signo de una sociedad que en un momento crítico supo interpretar el desafío que tuvo por delante: despojarse de orgullos, dejar de lado actitudes provocadoras, para escuchar al opuesto, reconocer y enmendar los propios errores, y trazar así la hoja de ruta del futuro en clave de cooperación e inclusión.

Hacemos un llamado de desde esta tribuna, al autocuidado. Estamos atravesando un momento complejo.



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