¿Qué pasó en Chile?, ojo Colombia

418 views
8 mins read

GABRIEL BORIC FONT, Presidente de Chile, tuvo su origen político en las explosiones sociales del país austral en 2011 y se consolido con las protestas de 2019, cuando la sociedad de nuestro vecino expreso su inconformismo volcándose a las calles, exigiendo un cambio en el manejo del gobierno; con este panorama BORIC  postuló su nombre en las elecciones presidenciales de 2021, bajo la tutela del “Frente Amplio” una alianza de partidos de centro y de centro Izquierda chilenos, haciendo la comparación podríamos asimilarla al Pacto Histórico Colombiano, en primera vuelta el ganador fue el ultraderechista Antonio Kast, quien logro el 27.9% de los sufragantes, mientras que GABRIEL BORIC obtuvo el 25.8%, quedando en segundo lugar; para la segunda vuelta y después de una serie de alianzas políticas, conversaciones regionales y acuerdos programáticos, el 55.9% de los mas de 8.3 millones de votantes chilenos, lo eligieron como presidente de chile, con un discurso progresista de corte socialdemócrata, el joven BORIC, estableció como su principal apuesta política, la creación de una nueva constitución Chilena que remplazaría la carta magna de 1981, en la cual tuvo plena injerencia la Junta militar asignada por Augusto Pinochet, considerada por muchos analistas desactualizada a las corrientes de la vida moderna.

Después de un arduo trabajo en donde se convocó a múltiples grupos sociales y un enorme esfuerzo institucional, se redactó el borrador de la Nueva Carta Constitucional, cuyo escrito fue puesto a consideración y refrendación de los ciudadanos chilenos para su aprobación, debemos tener en cuenta que el gobierno chileno promulgó un plebiscito en el año 2020, donde se consultó a la población: “¿Quiere usted una Nueva Constitución?”, dando como resultado que el 78.3% de los chilenos votaron aprobando la creación de una nueva constitución, mientras tanto en el referendo de aprobación del año 2022, de manera sorprendente el documento con el borrador constitucional fue rechazado por el 61.8% de la población, haciéndonos recordar el fracasado referendo por la Paz del expresidente Santos.

¿Pero, qué paso?

Hagamos el siguiente análisis:

  • En 2020, el 78.3% del pueblo chileno quería una nueva constitución
  • En 2021, el 55.9% de la población elige a GABRILE BORIC como su presidente, quien tomo la bandera de la nueva constitución
  • Mientras que, en 2022, tan solo el 38.1% de la población aprobó el documento construido por el gobierno BORIC.

Datos que deben generar la siguiente reflexión:

¿Por qué la votación que aprobó el documento constitucional, es casi igual que el porcentaje que voto por BORIC, en la primera vuelta presidencial?

¿Podríamos decir que solo los Boricsistas de pura Zepa, (para colombianizar la explicación) fueron los que apoyaron la constitución?

¿Y qué paso con las fuerzas aliadas?

¿Qué paso con el respaldo popular?

¿En qué momento se perdió la fortaleza del cambio?

Para lograr una buena explicación, se debe “Buscar el muerto, rio Abajo” muchos sectores que se unieron en la propuesta de GABRIE BORIC, no lo acompañaron en su proyecto de una nueva constitución, debido a la falta de habilidad política y de consenso, planteados por el nuevo gobierno, quien obtusamente cerro filas con sus más fervientes seguidores, estableciendo límites a la participación de los sectores políticos aliados, hoy BORIC recoge una dolorosa derrota para la izquierda chilena, quienes creyeron que obteniendo el poder era suficiente para desarrollar el cambio necesario para su país y también una lección política en el trato y la necesidad de conservar las alianzas políticas con el fin de implementar el cambio propuesto.

En Colombia, a diferencia de Chile, tenemos un presidente avezado político, con experiencia y habilidad, el cual sabiamente ha enviado mensajes claros desde el 7 de agosto, día en que se posesionó y se emitió inmediatamente cambios en varios aspectos gubernamentales, entre ellos asignando como ministros a miembros significativos de las diferentes alianzas y partidos que lo acompañaron a obtener la victoria, decisiones políticas que le han hecho ganar criticas inclusive de sectores de la izquierda, que ven con repulsión y animadversión el nombramiento de personas que no hacen parte de los partidos políticos de la izquierda tradicional.

Este naciente panorama político colombiano, está en el momento preciso para ver la casa del vecino y aprender de sus errores, bien lo está haciendo el presidente PETRO, al cual se le podría criticar su lentitud en la estructura de su gobierno, ya que aun preserva a muchos funcionarios leales a la administración pasada, pero también podemos observar, que sus decisiones y asignaciones, las está haciendo sobre la base de la seguridad y la confianza, otorgándole participación a todos los sectores que lo acompañaron, este mensaje debe calar en las directivas de la Colombia Humana, el Pacto Histórico y el Frente Amplio a nivel central y en las regiones, los cuales deben tener en cuenta que solo fue posible el triunfo de GUSTAVO PETRO con la unión de una masa de personas de todas las vertientes políticas, que se identificaron con las ideas, las propuesta y el modelo de gobierno propuesto por nuestro presidente y en rechazo a las practicas politiqueras y corruptas de los partidos tradicionales.

Este documento termina haciendo un llamado a estas directivas, para que aprendamos de la situación vivida por el equipo de trabajo chileno y su “Frente Amplio”, no podemos permitir que se fracture la alianza que con gran esfuerzo se ha construido, porque cualquier error del gobierno, será potencializado por nuestra clase tradicional, hoy en la oposición y sus poderosos medios de comunicación, que no se resignan a perder el poder; es el momento de unir y fortalecer un proyecto político que debe ser la Piedra angular del cambio de Colombia y sus regiones.

Por: Óscar Eduardo Mazorra Otálora
Miembro del Frente Amplio  

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Ir al contenido