Que la decisión sea justa

Que la decisión sea justa

La vida me ha enseñado muchas cosas como aprender a perder y a ganar, pero también a identificar en las personas sus valores, su potencial, su liderazgo y muchas otras cualidades que debe uno reconocer en algunos semejantes quienes las poseen, pienso que eso es humildad, que es además generosidad y desapego, pues expresar afecto y admiración, me parece que es noble y que abiertamente hay que hacerlo, si se puede.

Hace pocos días, leyendo el periódico La Nación, encontré un titular que francamente me preocupó un poco, decía así: “Tambalea curul de concejal Amaya”. Por qué me inquietó, pues porque Juan Diego Amaya Palencia fue el candidato al Concejo de Neiva que logró la más alta votación de la lista del Grupo Significativo de Ciudadanos Fuerza Ciudadana, en la cual también yo me presenté, logrando la tercera votación de la misma.

Les voy a contar brevemente cómo conocí al concejal Amaya y por qué de mi aprecio, admiración y respeto hacia él, aun siendo mucho más joven que yo. En medio de unas contiendas electorales fui llamado para asesorar a un candidato en temas de estrategia política y en una de las sesiones desarrolladas para discernir sobre el contexto político regional me presentaron a Juan Diego, una persona inteligente, centrada, aterrizada y asertiva. De esas reuniones hubo tal vez dos o tres más, en las que compartimos temas, debatimos algunos de estos, en unos estuvimos de acuerdo en otros seguramente no, pero todo giró en un ambiente de absoluto respeto, una cualidad que resalta en ese joven político neivano.

Pasaron algunos meses y por fortuna mía, tuve la fortuna de volverme a encontrar con Juan Diego tras una visita que hiciera a mi oficina, espacio en el que me comentó acerca de varios proyectos sociales que había emprendido, como el de “Neiva es de todos”, una iniciativa muy interesante, desarrollada por un grupo de amigos de gran solvencia académica y sensibilidad social como él, seguramente en algo participé, pero muy poco, tal vez aportando un par de ideas nada más.

Las reuniones se hicieron frecuentes y el liderazgo de Amaya Palencia saltaba a la vista, además las locuciones acerca de sus proyectos y magníficas buenas intenciones borraban cualquier vestigio de máscara o fachada, así que generaba absoluta confianza, eso no ha cambiado en absoluto, por el contrario, su buena imagen se ha fortalecido y su labor en el Cabildo Municipal lo ha ratificado.

Pero quién es Juan Diego Amaya Palencia, dirán algunos, de quién es que habla este señor, por qué tantas flores, pues bien. Este ciudadano neivano es hijo de Ofelia Palencia, una gran mujer a quien conozco desde hace bastante tiempo, pues sin saber que era la madre de Juan Diego, porque no tenía ni idea, he compartido laboralmente con ella en la Universidad Corhuila, siendo docentes de esta afamada y muy bien posicionada institución.

Pero además Amaya Palencia es politólogo y sociólogo, magister en gerencia integral de proyectos y maestrante en administración pública, asimismo por su experiencia en el exterior le permite dominar muy bien el inglés, así que el hombre no es ningún mandado a hacer.

Pero su gran apego por los animales (Seres vivos que gracias a la ley gozan de derechos), sentir que lo ha motivado a defenderlos y trabajar por ellos, sobre todo por los desamparados o abandonados, lo tiene en dificultades, con riesgo a perder su credencial como Concejal de Neiva, lo cual sería un lamentable suceso.

Yo, como ex candidato al concejo de la lista de G.S.C. Fuerza Ciudadana, tercero en votación de la misma, eso ya lo había dicho pero lo repito, otorgo todo mi respaldo a Juan Diego, siento que su triunfo fue mío también y creo que está representando con altura ese sueño en común de cambiar la forma de hacer la política, ojalá los entes encargados de analizar su caso y proferir un fallo analicen a profundidad el tema y fallen en derecho, defendiendo de esta manera la sagrada pero maltratada La vida me ha enseñado muchas cosas como aprender a perder y a ganar, pero también a identificar en las personas sus valores, su potencial, su liderazgo y muchas otras cualidades que debe uno reconocer en algunos semejantes quienes las poseen, pienso que eso es humildad, que es además generosidad y desapego, pues expresar afecto y admiración, me parece que es noble y que abiertamente hay que hacerlo, si se puede.

Hace pocos días, leyendo el periódico La Nación, encontré un titular que francamente me preocupó un poco, decía así: “Tambalea curul de concejal Amaya”. Por qué me inquietó, pues porque Juan Diego Amaya Palencia fue el candidato al Concejo de Neiva que logró la más alta votación de la lista del Grupo Significativo de Ciudadanos Fuerza Ciudadana, en la cual también yo me presenté, logrando la tercera votación de la misma.

Les voy a contar brevemente cómo conocí al concejal Amaya y por qué de mi aprecio, admiración y respeto hacia él, aun siendo mucho más joven que yo. En medio de unas contiendas electorales fui llamado para asesorar a un candidato en temas de estrategia política y en una de las sesiones desarrolladas para discernir sobre el contexto político regional me presentaron a Juan Diego, una persona inteligente, centrada, aterrizada y asertiva. De esas reuniones hubo tal vez dos o tres más, en las que compartimos temas, debatimos algunos de estos, en unos estuvimos de acuerdo en otros seguramente no, pero todo giró en un ambiente de absoluto respeto, una cualidad que resalta en ese joven político neivano.

Pasaron algunos meses y por fortuna mía, tuve la suerte de volverme a encontrar con Juan Diego tras una visita que hiciera a mi oficina, espacio en el que me comentó acerca de varios proyectos sociales que había emprendido, como el de “Neiva es de todos”, una iniciativa muy interesante, desarrollada por un grupo de amigos de gran solvencia académica y sensibilidad social como él, seguramente en algo participé, pero muy poco, tal vez aportando un par de ideas nada más.

Las reuniones se hicieron frecuentes y el liderazgo de Amaya Palencia saltaba a la vista, además las locuciones acerca de sus proyectos y magníficas buenas intenciones borraban cualquier vestigio de máscara o fachada, así que generaba absoluta confianza, eso no ha cambiado en absoluto, por el contrario, su buena imagen se ha fortalecido y su labor en el Cabildo Municipal lo ha ratificado.

Pero quién es Juan Diego Amaya Palencia, dirán algunos, de quién es que habla este señor, por qué tantas flores; pues bien, este ciudadano neivano es hijo de Ofelia Palencia, una gran mujer a quien conozco desde hace bastante tiempo, pues sin saber que era la madre de Juan Diego, porque no tenía ni idea, he compartido laboralmente con ella en la Universidad Corhuila, siendo docentes de esta afamada y muy bien posicionada institución.

Pero además Amaya Palencia es politólogo y sociólogo, magister en gerencia integral de proyectos y maestrante en administración pública, asimismo por su experiencia en el exterior le permite dominar muy bien el inglés, así que el hombre no es ningún mandado a hacer.

Pero su gran apego por los animales (Seres vivos que gracias a la ley gozan de derechos), sentir que lo ha motivado a defenderlos y trabajar por ellos, sobre todo por los desamparados o abandonados, lo tiene en dificultades, con riesgo a perder su credencial como Concejal de Neiva, lo cual sería un lamentable suceso.

Yo, como ex candidato al concejo de la lista de G.S.C. Fuerza Ciudadana, tercero en votación de la misma, eso ya lo había dicho pero lo repito, otorgo todo mi respaldo a Juan Diego, siento que su triunfo fue mío también y creo que está representando con altura ese sueño en común de cambiar la forma de hacer la política, ojalá los entes encargados de analizar su caso y proferir un fallo analicen a profundidad el tema y fallen en derecho, defendiendo de esta manera la sagrada pero maltratada democracia.

Adenda:
Estamos entrando a un pico de la pandemia en esta nueva ola que se esperaba debido al exceso de confianza de la ciudadanía y la falta de conciencia y responsabilidad, por ello es pertinente que aún sin existir medidas extremas, seamos responsables e implementemos todos los cuidados para proteger nuestra vida y la de los nuestros, mientras se inicia la campaña de vacunación, esperando que esta sea efectiva.

Por: Hugo Fernando Cabrera Ochoa



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