Nace el nuevo Frente Nacional 2021

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Cuando intento escribir unas cuantas líneas para publicar, trato de exigirme y deslizar mis manos sobre las teclas infalibles, muchas veces me atormentan ideas que aun cuando gozan de la aprobación de mi mente, no pueden decirse en un lenguaje de la calle sin caer en la patanería.

Agobiado por el estado de las cosas, por las formas, por la dinámica y la parsimonia en que se mueven muchos sectores de nuestra sociedad, todos incapaces de arriesgarse al cambio, de expresarse sin calculo político, de lanzarse al vacío en busca de un mejor futuro, de tomar distancia de los modelos educativos perversos y de naturaleza esclavista intelectualmente, de exigir al Estado que siendo los maestros la columna vertebral de la nueva sociedad, estos se hagan por convicción y asuman su tarea con vocación  y  NO por necesidad.

Exigimos jóvenes entusiastas pero respetuosos de la diferencia, exigimos un modelo educativo superior ajeno al prototipo de universidades actuales, pues como vamos, van a desaparecer como claustro del conocimiento que ellos quieren imponer y desparecerán porque los jóvenes no quieren  adquirir y consumir reglas, normas, formulas e ideas, sino que necesitan y es su verdadero deseo, crearlas y multiplicarlas.

Todo lo anterior no es el intento de desarrollar un ensayo sobre el método educativo, es mucho más que eso, es un artículo que intenta incentivar un modelo de comportamiento individual y colectivo fundado en la razón, erigido en la generosidad y la anticorrupción, y para ello es obligatorio que quienes hoy podemos ejercer derechos democráticos y de orientar a la opinión pública, nos pongamos la mano en el corazón y entendamos que el país, luego de la debacle de este gobierno y los anteriores, que han hecho de éste un país más desigual, más pobre, adulador del cinismo y la hipocresía.

Capaces de violar desde la democracia cualquier principio y organizarse entre quienes no quieren perder el poder económico – no el político,  escondidos detrás de la máscara de partidos políticos deslegitimados, haciendo acuerdos que pueden finalizar cien años más adelante, en un todo contra Petro, al punto que ya las viejas maquinarias regionales secuestraron a los jóvenes que inconscientemente les hacen el juego, de padres de familia que permitieron que sus hijos hagan parte del montón de listas a los consejos de juventud, para congraciarse con los jefes partidistas.

Pero estoy seguro que ni los unos ni los otros saben para que se aprobó esta instancia cuya finalidad es la participación en la gestión pública, muchos no saben cómo hacer una campaña, no conocen la Constitución Nacional ni la estructura del Estado, no saben cómo lograr cautivar las bases sociales, desconocen su territorio y sus dificultades, no tiene un plan de acción político-social; en fin, fueron presas fáciles del tradicionalismos que les van a enseñar las prácticas malsanas y vicios del pasado, van como borregos, y recuerdo la frase coloquial “muchos van a misa sin ser católicos”.

Siento vergüenza ajena, pero si alguno de los lectores está en situación similar, está a tiempo de reflexionar, pues estas componendas nacionales, de los partidos de gobierno que hoy ya ven perdidas las  elecciones de 2022, han perdido la vergüenza y van por el todo, sin importar que ese nuevo frente nacional sea para lo mismo del pasado, alternar los gobiernos, los cargos y los contratos, dejando a su paso enfermedades peores, violencia social, represión selectiva, exclusión, desintegración, corrupción, un país a medio camino y un pueblo desilusionado.

Por: Juan Felipe Molano Perdomo – jmolano74@hotmail.com

Twitter: @JuanFelipeMola8

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