Las tarjetas usureras de los supermercados

432 views
3 mins read

Libardo Gomez SanchezVivimos en una época y una sociedad que estimula las adicciones, la más extendida es la de comprar lo que sea, así no sea muy necesario, de manera compulsiva y quienes han logrado aprovechar de manera exponencial esta tendencia son las llamadas grandes superficies o almacenes de cadena, idearon la expedición indiscriminada de tarjetas de crédito para comprar en sus almacenes con la ilusión de descuentos de ficción y precios preferenciales con sus marcas, anzuelo que los consumidores mordemos  como  peces en el agua.

Tal es nuestra ignorancia sobre las condiciones en que se nos ofrecen estos plásticos que no dudamos en tomarlos en muchas oportunidades no solo de uno sino de varios almacenes, en parte para practicar el arte del jineteo, compro con una y luego la pago con la otra y viceversa.

Pero el motivo de mencionar el tema tiene que ver con el costo que tiene para nuestros bolsillos utilizar este sistema de crédito que se nos ofrece con publicidad engañosa y que al final termina pareciéndose mucho al sistema gota a gota que agobia a muchos endeudados ciudadanos; en nuestro caso particular tomamos una tarjeta de uno de estos almacenes de cadena, que no mencionamos para que no parezca que pretendemos desprestigiarlo y favorecer a su competencia, y en la información que nos suministró el representante comercial de dicha empresa nos informó que la tasa de interés correspondía al 2,15% mensual, es decir el 25,8% anual, sin embargo una vez utilizada al incluir el cobro mensual por su uso y otros cargos adicionales que no se mencionaron la tasa que efectivamente nos cobran es del 39% anual lo que significa que por cada cien pesos en compras o avances en efectivo terminamos pagando en intereses treinta y nueve pesos, tasa que supera incluso la tasa de usura legal que es un 50% adicional a las tasa del interés corriente vigente.

Como la actividad financiera es vigilada por la superintendencia financiera esta debería intervenir el abuso que cometen estas financieras filiales de los almacenes de cadena con los usuarios.

En un país en que los privilegios para el sector financiero son evidentes resulta difícil esperar que quienes son responsables de ponerlos en cintura lo hagan y menos que actúen como lo viene haciendo la Superintendencia de Industria y Comercio  como  un yunque contra los industriales nacionales a quienes constriñe para facilitar el ingreso de sus competidores extranjeros.

Por: Libardo Gómez Sánchez – libardogomez@gmail.com

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Ir al contenido