El próximo martes hay elecciones presidenciales en Estados Unidos y la verdad es que pocas veces estas elecciones habían despertado tanto interés en Colombia como en esta oportunidad.
De hecho, hemos venido escuchando en los medios de comunicación la discusión sobre si Colombia puede o no influir en estas elecciones; es más, entre los políticos colombianos se han venido acusando unos a otros de estar haciendo campaña por uno u otro candidato, hasta se ha dicho que el mismísimo embajador de Colombia en Estados Unidos estaría consiguiendo votos colombianos en favor de una campaña política.
La pregunta que cualquier desprevenido podría hacerse es ¿por qué tanto interés en Colombia sobre el resultado electoral en el país del Tío Sam?
Pienso que obviamente los colombianos debemos interesarnos por esos resultados. Y esto no solo por las consecuencias que ellos tienen sobre la geopolítica mundial, sobre la paz, la economía, el respeto de derechos y muchas otras cosas a nivel mundial, sino sobre todo por el impacto directo sobre nuestro país, pues no debe caber la menor duda sobre la gran y enorme ayuda económica que ese país ha venido dando a Colombia desde hace décadas en materia de lucha contra el narcotráfico y esto además en muchos frentes, en lo judicial, político, medio ambiental, etc.
Si bien es claro que independientemente del partido que termine gobernando en Estados Unidos la ayuda continuará, pues Colombia siempre será un aliado estratégico para el país del norte, son muchas las cosas que dependerán de si allá sigue en el poder el partido republicano con Donald Trump como presidente o si hay un cambio con Joe Biden y su partido demócrata.
Ha sido muy llamativo también que las mismas campañas políticas en Estados Unidos estén planteando la dicotomía entre izquierda y derecha a la que ya estamos acostumbrados en Colombia.
Hemos visto como uno de los candidatos ha venido utilizando la expresión castro-chavismo, intentando infundir miedo o quizás zozobra entre la población y así ganar adeptos de una determinada ideología; hasta nombres de políticos colombianos han salido a relucir en los discursos de campaña, de manera que la política colombiana también está de moda en el país del norte.
Al margen de que estas estrategias políticas se parezcan a las nuestras, no creo en verdad que Colombia, ni sus políticos, estén en capacidad real de influir efectivamente en la política estadounidense; si eso es lo que algunos políticos colombianos pretenden, me parece un error estratégico, un salto al vacío de desenlace incierto, pues Colombia como país debe relacionarse con toda la clase política de cualquier país, y más si ese es Estados Unidos; se trata de construir relaciones diplomáticas duraderas y no influidas por los calores del momento. Si el gobierno colombiano está, de alguna forma, apoyando a una u otra campaña política en Estados Unidos, de nuevo se está equivocando.
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Por: Jorge Fernando Perdomo
Abogado
Twitter: @JFPerdomoTorres


