Inseguridad, otra tragedia

451 views
5 mins read

No basta la crisis sanitaria que está atravesando la sociedad huilense por la pandemia atroz que estamos viviendo por culpa del Covid, que ha dejado a miles de familias enlutadas por el fallecimiento de sus seres queridos y por la situación de anarquía que ha sido liderada por algunos sectores de la oposición, desde el pasado 28 de abril, por las secuelas funestas contra el bienestar general de la población y que han atentado contra las instituciones democráticas del país, cuyo solo objetivo es derrotar el movimiento Centro Democrático en las próximas elecciones y tomarse el poder político de esta Nación.

Todo este accionar violento y criminal, está siendo detestado por la sociedad colombiana, que no encuentra lógico el procedimiento utilizado a través de actos delincuenciales, para llegar al poder. Solo se busca generar caos y anarquía, a lo cual no le podemos apostar, para lo cual, la ciudadanía debe respaldar sin reparos a las autoridades gubernamentales y a la Fuerza Pública, para contrarrestar estos actos vandálicos, que tienen hastiada a las familias colombianas.

Pero, existe otro ingrediente lesivo que está afectando la paz y la tranquilidad de las comunidades. Es la inseguridad ciudadana, en todo el territorio nacional y especialmente en la región huilense.

Diariamente somos espectadores a través de los medios de comunicación de los más crueles hechos de atracos a mano armada, sin que exista una reacción gubernamental eficaz para seguir frenando este cáncer que diariamente corroe el bienestar de las familias.

La inseguridad se ha convertido en un verdadero flagelo de las familias huilenses. Cuando circulamos por las vías sentimos temor de ser atracados por bandas delincuenciales que transitan libremente por la ciudad.

La población se encuentra desesperada, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para contrarrestar este fenómeno desestabilizador. Esto ocurre en todas las localidades huilenses. Añoramos esos tiempos cuando transitábamos con nuestras familias en completa tranquilidad.

A ello cabe agregar algunas recomendaciones que han expresado ampliamente por parte de expertos en seguridad. La primera es la proliferación de armas en manos de particulares. A pesar de que su uso se encuentra restringido, es evidente que la medida se la pasaron por la faja, principalmente las estructuras del hampa.

También se revive el debate de los parrilleros en moto. Muchos alcaldes insisten en no llegar a su prohibición por el impacto que esto, generaría en la población que vive de ella. Pero lo cierto es que ante el accionar de los delincuentes se requieren medidas más audaces y eficaces para contrarrestar el peligro al que hoy muchos ciudadanos se sienten expuestos.

Igualmente se debe fortalecer las labores de inteligencia de los organismos de seguridad, dotándoles de los mejores instrumentos tecnológicos. Recordemos que la criminalidad es un problema que afecta a todos los segmentos de la ciudadanía.

Aunque las estadísticas demuestren que se están reduciendo los actos delictivos cometidos, frente a periodos anteriores, existe una percepción realista de la inseguridad que están viviendo los huilenses.

Las autoridades atribuyen buena parte del problema a algo que es común en la ciudad: la presencia de organizaciones dedicadas al narcotráfico, lo que a su vez estaría dando origen a los asesinatos y lesiones personales que han tenido lugar este año.

El asunto no pasaría de la denuncia formal si no fuera por la manera como los delincuentes han venido desarrollando sus actividades delictivas en los en las zonas urbanas y rurales.

No hay que dejar que la delincuencia se apodere de nuestro territorio que por décadas gozamos de una tranquilidad y de un oasis de paz y ahora está en alerta ante asaltantes bien organizados.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Ir al contenido