Huila potencia en la producción de pasifloras

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Los frutos de las pasifloras han ganado un importante lugar en el mundo. En Colombia se siembra aproximadamente 24.000 hectáreas, los cuatro departamentos donde más se cultiva son Huila, Antioquia, Meta y Tolima.

Según datos de la Evaluación Agropecuaria 2021, en el departamento del Huila hay sembradas 2.912,2 hectáreas de cultivo de pasifloras, de las cuales 1.272,7 hectáreas corresponden a maracuyá, con una producción anual de 15.902,9 toneladas; 314 hectáreas de cholupa, cultivo que tuvo un crecimiento del 5,22% en áreas sembradas con respecto a 2020, y cerró con una producción anual de 1.930  toneladas; 1.077,3 hectáreas de granadilla, con una cosecha de 8.733,8 toneladas anuales; 122,1 hectáreas de gulupa, la cual alcanzó una producción de 462,2 toneladas, y 126,1 hectáreas de badea, con una producción anual de 1.298,1 toneladas, al cierre de 2021.

Las pasifloras están presentes en 24 departamentos, 422 municipios como cultivo de pequeños productores, en estos cultivos se pueden generar entre 4 y 10 empleos directos por hectárea, dependiendo de la especie y el estado productivo. Las principales especies de pasifloras que se encuentran priorizadas por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural son: Maracuyá, Gulupa, Granadilla, Curuba, Cholupa y Badea.

El departamento del Huila tiene un gran potencial para la producción de frutas, donde el grupo de las pasifloras ocupa un papel preponderante debido a las condiciones agroclimáticas propicias para su desarrollo; si bien el Huila no ocupa actualmente el primer lugar a nivel nacional en cuanto a producción de pasifloras, nuestro departamento sigue en el radar de los compradores nacionales y extranjeros, debido a la alta calidad de las frutas y sus características organolépticas que le confieren un sabor especial.

Tenemos un futuro promisorio en la producción de pasifloras, es necesaria una gestión sostenible de los recursos naturales, el fomento de la innovación tecnológica, el fortalecimiento de las capacidades de los productores; un trabajo que se debe seguir adelantando de la mano de los gremios del sector agropecuario para contribuir al desarrollo económico y social de la región.

La fruta insignia del departamento es la Cholupa, es la especie más particular de las pasifloras: es climatérica, es decir, no cambia de color en su proceso de maduración. Esta característica no la cumplen sus familiares como la curuba, el maracuyá o la gulupa.

Además, no se recolecta propiamente de la mata (bejuco) sino del piso en el que cae cuando ya está lista para salir a los mercados. El fruto cae después de casi sesenta días desde que aparece la flor. Su carácter exótico permitió que obtuviera la denominación de origen en el año 2007. La administración de la denominación de origen le fue dada a sus cultivadores, organizados en la Cooperativa Multiactiva de productores de Cholupa del Huila en el 2016. Las Denominaciones de Origen son entonces una forma de amparo legal que permite garantizar a clientes y consumidores que un bien que se identifica con una DO (Denominación de Origen) cumple con los procesos y los requisitos de calidad asociados con dicha denominación, comenzando, claro está, con la procedencia de un origen específico.

De esta forma, el consumidor puede confiar en lo que está comprando y el productor se ve justamente recompensado por sus esfuerzos en producir un producto de calidad superior que cumple los estándares de la denominación.

Es importante recordar que en febrero de este año, Passiflora Maliformis L., conocida coloquialmente como cholupa, participó en Fruit Logistica, reconocida por ser una plataforma global con la participación de más de 2.500 expositores de 93 países y que reúne a todos los vínculos en el sector hortofrutícola fresco, desde los productores hasta los actores clave más importantes de la industria.

Desde hace un año, los productores de cholupa están trabajando con protocolos para certificación en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), en los predios exportadores para poder enviar esta fruta a otros países.

Es imposible hablar de cholupa sin mencionar a Don Arturo Pascuas Yañez, representante legal de la Cooperativa de Cholupa del Huila, directivo nacional de Asohofrucol, un riverense a quien conocí hace varios años, de quien he aprendido mucho sobre cholupa y agricultura tropical; en nuestras extensas conversaciones con Don Arturo, proyectamos, dialogamos sobre la importancia de hacer que la agricultura sea ecológicamente viable, cultural, económicamente rentable y socialmente justa.

Don Arturo ya cuenta con su propia biofábrica, “en las organizaciones estamos enseñando a los productores a fabricar sus propios biofertilizantes, bioinsecticidas, biofungicidas; por ejemplo, utilizamos residuos de cultivos de nuestras propias granjas”, manifiesta.

En respuesta a las crecientes demandas de la comunidad internacional, los agricultores de cholupa están liderando una transición hacia prácticas agrícolas libres de agroquímicos. Según Don Arturo Pascuas, los cultivadores son conscientes del daño que causan los residuos químicos al medio ambiente, por eso como agricultores se comprometen a no enviar productos agrícolas a los mercados internacionales con trazas de agroquímicos para el año 2025.

Un aspecto clave de este cambio es la importante reducción de los costos de producción. Los agricultores están descubriendo que los productos orgánicos pueden ser más rentables que aquellos que utilizan agroquímicos. Aunque inicialmente puede requerir una inversión adicional para adaptarse a las nuevas técnicas, a largo plazo los costos disminuyen considerablemente.

Se estima que los agricultores han logrado reducir costos entre un 50% y un 60%, sin comprometer la calidad ni la cantidad de la producción. Además de los beneficios económicos, el uso de productos orgánicos tiene un impacto positivo en la salud humana. La eliminación de residuos químicos en los alimentos es fundamental para garantizar una alimentación más sana y segura.

Las investigaciones en ciencia y tecnología en pasifloras financiadas por el gobierno departamental por más de $5.300 millones, aunadas al servicio de extensión agropecuaria que será prestada a las familias productoras de pasifloras, se convierten en el punto de partida para construir un plan de manejo a largo plazo, con el que se busca mejorar las condiciones productivas y el acceso de la fruta a nuevos mercados, este paso es fundamental para hacer más competitivo el renglón de las pasifloras, donde el Huila tiene grandes posibilidades de convertirse en potencia mundial.

Hay un potencial enorme en el Huila, en cuanto a producción de pasifloras que le permitirían al departamento desarrollarse como el centro mundial en producción de estas frutas, especialmente de granadilla y cholupa, se debe avanzar en procesos de inversión, investigación, para asegurar un futuro promisorio a los productores del departamento.

Colombia debe trabajar mano a mano con una visión estratégica, que no sea solamente el trabajo del Huila, porque lo que se hace en nuestro departamento lo van a aprovechar también Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Cauca y Tolima; las gobernaciones de estos departamentos deben trabajar de manera articulada desarrollando un plan a futuro para las pasifloras, donde Colombia tiene una posición privilegiada para atender la demanda mundial.

Por: María Fernanda Plazas Bravo – Twitter: @mafeplazasbravo
Ingeniera en Recursos Hídricos y Gestión Ambiental
Especialista en Marketing Político – Comunicación de Gobierno
Universidad Externado de Colombia

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