Fréderic Bertolone, el alemán más colombiano del mundo, que sabe de café y define a Colombia como felicidad

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Nacido en Alemania, hijo de padre francés-italiano y madre alemana. Estudio en un colegio público alemán hasta los 16 años y posteriormente pasó a un Instituto Profesional, para completar el bachillerato con enfoque en administración de empresas, de donde se graduó como traductor profesional en inglés, francés y español y donde terminó su carrera de Administración de Empresas y Negocios Internacionales, con especialización en mercado latinoamericano.

Es Fréderic Bertolone, un nativo alemán a quienes sus amigos le definen como el alemán más colombiano del mundo. Dice ser un emprendedor de 32 años, cuya visión es mejorar y cambiar el negocio del café, generando conciencia en productores y consumidores del producto y de todos aquellos involucrados en el camino de la transformación de este producto que es el más preciado que ofrecen las tierras colombianas.

Su primera vez en Colombia, fue en el año 2014 cuando hizo una práctica en una empresa bogotana. En este país lo recibieron como un hijo más, le brindaron apoyo y mucha seguridad, porque, aunque estuvo en Chile, para el ningún país puede competir con Colombia.

En el año 2011, en un intercambio becado a España conoció una familia colombiana, de Medellín, de quienes aprendió más sobre el español y de la cultura de Colombia, lo que por curiosidad lo motivó a hacer sus prácticas en una empresa bogotana en el año 2014.

Entre los años 2016 y el 2020, viajaba dos veces al año a Colombia. Trabajaba una temporada del año en Europa y otra en Colombia para completar una investigación de café que le permitiera crear una empresa que vinculara a Colombia con el continente europeo.

Queriendo conocer más de este personaje que hoy se siente más colombiano que alemán, TSM Noticias lo contactó para que hablara de su proyecto, del café y de sus diversas empresas establecidas en Colombia.

¿Es difícil hacer empresa en Colombia?

Es un camino largo y duro. Siempre he estado acompañado desde el inicio de mi proyecto de grandes personas que son testigos de que todo se logra paso a paso y sin pasarse ningún detalle, por lo que les agradezco a amigos y conocidos que me han ayudado a hacer realidad mi emprendimiento.

Vive actualmente en Colombia. ¿por qué escogió vivir en ese lugar de Colombia?

Hoy en día vivo en San Agustín, Huila. Este municipio no solo es un destino turístico importante de Colombia sino refugio para muchas personas que buscan paz, tranquilidad, humildad y muy buen aire, combinado con una energía espectacular y gente amable. 

Háblenos sobre su trayectoria en el país y que experiencias tiene hasta ahora de su vivencia en Colombia.

Nunca he tenido malas experiencias en Colombia. Poco a poco me adapté a la cultura integrándome cada día más. Algunos me dicen el alemán más colombiano del mundo. 

¿Qué lo motivo a ser emprendedor y cuál es su objetivo principal?

El objetivo fue ser una persona libre, aunque ser independiente muchas veces implica horarios inhumanos y semanas de 7 días llenos de viajes, ojos cansados y de un cuerpo agotado. Lo importante es demostrarme todas las veces que uno celebra un éxito: Vale la pena. 

Cuéntenos sobre sus empresas. ¿Qué actividades económicas son las que maneja?

Manejo varios emprendimientos o micro empresas relacionados con el café. Una es una importadora y distribuidora de café en Europa. Suministro tostadores pequeños y medianos con café verde del Huila. Otra empresa es una agencia operadora de turismo en San Agustín, Huila: Llevamos turistas a lugares maravillosos, incluyendo sitios arqueológicos, fincas cafeteras y de cacao, cascadas y trapiches de panela. 

El último emprendimiento es una tienda de café especial, se llama Tinto Specialty Coffee y está ubicada en San Agustín, en la que he contado con el acompañamiento de mi socio que es mi mejor amigo.

En general he aprendido que es esencial tener a personas locales cerca, aunque hay también envidia. Una vez me sorprendió un señor con unos agentes de migración y diez policías porque alguien me había denunciado por ilegal, cosa que no era cierta. Obviamente tengo mis papeles siempre al día, como buen alemán. 

¿Cómo llegó a trabajar con el tema del café y desde cuándo?

Mi amor por este producto empezó en un viaje a Italia con mi papá cuando tenía 17 años, en cuyo recorrido por carretera parábamos en muchos pueblitos para tomar cafecito. Mis padres en casa son aficionados a tomarlo cada uno a su manera. A mi padre con expreso italiano y mi madre con café filtrado. 

Cuando estudiaba en la universidad el café subió de importancia y me interesé mucho en las nuevas tiendas de café especial y las pequeñas empresas tostadoras de café. Luego, en una visita a una finca cafetera quindiana cuando estaba viajando como mochilero por Colombia, me enamoré completamente del tema de la producción y de los cultivos. Eso fue en 2014. 

Para usted ¿qué es el café?

Es mi primer pensamiento en la mañana y mi motivador laboral, es la conexión con todas las personas que me distinguen. Un buen café permite relacionarnos, unirnos.

Fue fácil involucrarse al mundo del café en este país en donde muchos consideran conocen del tema

Una ventaja siempre ha sido el conocimiento del mundo del consumidor en el continente europeo. Desde mis comienzos en 2014, el mundo del consumo consciente ha llegado también a Colombia, donde se consiguen muy buenos cafés, eso antes no existía. Otra ventaja es que todos tengamos conocimiento, por eso hay que aprender en cada reunión, en cada visita en campo, en cada charla de café. 

 

Dicta además conferencias. ¿A quiénes van dirigidas?

A productores de café como a tostadores, baristas y consumidores. A los productores los queremos concientizar del valor que tiene el producto, que aprendan a evaluarlo y a crear agro empresas; no solo llevar las fincas sin registro y con informalidad, hay muchos cafeteros tradicionales que no conocen su costo de producción por kilo, es algo fatal en momentos de negociación con los clientes. 

El lado del mundo del consumidor es otro reto, ya que casi nadie sabe que cultivar y recolectar café es un trabajo duro de sol a sol, que hay muchos manos involucrados que tocan el café. No hay mucho conocimiento que en gran parte del mundo el café se recolecta netamente a mano, sin la ayuda de maquinaria. Hay que enseñar a valorar cada paso en la cadena productiva. 

¿Qué significado tienen para usted los campesinos de Colombia que cultivan el café y como es trabajar con ellos? 

Son un pilar muy importante de la sociedad y cultura colombiana. Estoy muy agradecido que todos los caficultores que he visitado en mi camino, siempre me han recibido con el mayor cariño y la mejor hospitalidad, siempre con el objetivo de enseñar y compartir conocimiento y crear experiencias de intercambio cultural. Trabajar con campesinos es muy enriquecedor porque la vida en campo tiene otro ritmo, otros retos. Es más cerca de la vida real y mucho más cerca a la madre naturaleza. 

¿Quiénes son los más débiles en la cadena de valor del café, los productores, consumidores?, ¿Por qué? 

Claramente los productores por desinformación y falta de educación profesional. Importante es aclarar que no es culpa de ellos, es culpa del sistema. Ha observado que hay una generación de nuevos cafeteros más conscientes, más interesados en sacar la finca adelante como empresa.

Es la única manera en que pueda progresar el productor, poniéndole valor real a su producto. Es cuestión de mentalidad. Un cafetero con un cultivo bien tenido, fuentes hídricas y maneras de poder producir un buen café no es pobre. Tiene una joya que nosotros el resto de la cadena debemos enseñarle a aprovechar. Es nuestra tarea. 

¿Considera que el papel de la Federación Nacional de Cafeteros es el apropiado? O ¿qué cree que se debería cambiar?

La Federación Nacional de Cafeteros es una entidad muy importante en el mundo del café, todo tiene su pro y su contra, pero en general estamos felices de su existencia y de sus iniciativas. 

Debe tener muchas historias al estar involucrado en este medio cafetero, de tantas experiencias obtenidas ¿cuál recuerda especialmente y por qué es la más significativa?

Mis historias preferidas son las amistades que he hecho en el mundo del café. He cambiado vidas, y me han cambiado la vida. El impacto más grande es mi propia historia, un alemán viviendo en el Huila.

Defina a Colombia en una palabra y ¿qué opinión tiene de la gente y la cultura colombiana?

Colombia es Felicidad. Me encanta en todos los aspectos. Siempre me ha sorprendido la hospitalidad de los colombianos, es algo que no conocía de mi país. Llevo ya bastantes años en esta tierra y todavía no se bailar, por eso acepto quien me quiera enseñar.

Disfruto de absolutamente todo, obviamente hay problemas sociales, económicos y de seguridad, pero nada me impide estar feliz aquí. Me quedaré seguramente un buen tiempo.

Por último dijo que no ha sido amigo de participar en concursos porque le gusta mantener su tranquilidad y no llamar mucho la atención y quienes estén interesados en obtener mayor información pueden contactarse a través de: @cofitur, @plurilateral o @tinto.sanagustin

Por: Milton René Losada Gutiérrez – TSM Noticias

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