Ese gato si sirvió

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En el fútbol siempre se ha dicho que los resultados definen el futuro laboral de los entrenadores. Cuando son negativos se da por terminada su vinculación y cuando alcanzan dividendos positivos está claro que deben continuar en el cargo.

En la Liga Águila II-2018 el Atlético Huila, terminó la vinculación de Néstor Craviotto tras sumar tan solo 2 puntos en 9 fechas disputadas; sigo sin entender por qué el presidente Juan Patarroyo demoró tanto la retirada de la dirección técnica del argentino, si los resultados y el ambiente laboral daban para su fulminante despido.

Por fortuna, más vale tarde que nunca, faltando 10 fechas para terminar el actual campeonato, el ingeniero Patarroyo reaccionó y le aplicó en medio de su pesar  el “ha sido” un placer haberlo conocido a Craviotto y nombró en su reemplazo a Dayron Pérez quien se desempeñaba como director técnico del equipo sub 20 del Atlético Huía.

El Gato como se le dice a Dayron Pérez, llegó al cargo y lo primero que hizo fue devolverle la confianza, seguridad y motivación al grupo de jugadores, que venía reventado anímicamente por los colaboradores de su antecesor.

Dayron Pérez se la jugó con su sentido común y aplicó la lógica y experiencia adquirida como futbolista, para convocar a los jugadores que merecían disputar el reto junto a él. Por ello llamó a algunos pelados de la sub 20 y los rodeó de aquellos integrantes del equipo profesional comprometidos con la causa y sentó en el banco de suplentes a quienes no presentaban su mejor rendimiento deportivo.

Al final Dayron Pérez se salió con la suya, consiguió salvar la categoría y mantener al Atlético Huila en la A.

En la actualidad de 27 puntos disputados como entrenador del equipo, el profesor Dayron Pérez ha sumado 15 unidades y con la posibilidad de sumar 3 puntos más si le gana en la última fecha a Boyaca Chicó.

Los números hablan por sí solos y si le apostamos a la coherencia y aplicamos aquella frase que los resultados mantiene a los técnicos, entonces debemos decir que ese gato si sirvió y se ganó, así lo muestran los números, el derecho de continuar en la dirección técnica del Atlético Huila.

Dayron Pérez sabe lo que tiene y entiende lo que necesita para mejorar el próximo año. Al gato lo rodea grandes seres humanos en el cuerpo técnico, demostró en medio del debut y alguno que otro error que conoce del tema.

Por mérito propio, el Gato Pérez se jugó su primera vida y la conserva intacta; ahora espera que su patrón le defina su futuro  para seguir maullando con fortaleza, valentía y mucha sabiduría.

Para el 2019 el presidente Patarroyo y Dayron Pérez o el entrenador que sea, no pueden darse el lujo de improvisar.

Lo que vivimos este segundo semestre de 2018, nos debe servir para recapacitar, aprender, madurar y entender cuál es nuestra realidad. Si quieren  mantener el equipo en la A, deben ser muy selectivos en las contrataciones, optimizar los recursos y jugársela con cautela y decisión, a pesar de los limitantes que se tienen.

Por: Carlos Andrés Vargas Tamayo
@averiguelovarga

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