¡El poder equivocado – la jugadita!

¡El poder equivocado – la jugadita!

Lejos de imaginar que algún día sería nombrado como su Secretario General y varias veces asesor externo, me reencontré con mi historia, esa época de niño cuando solo me preocupaba por jugar y aprender, y fue precisamente en el programa de preescolar de la Universidad Surcolombiana por allá en el año 1980, de donde quedaron gratos recuerdos de la profesora Margarita Fajardo y del conductor Sr. Salamanca.

Una vez entendí la dinámica de la USCO, me quedo claro que los grandes problemas de dirección administrativa tienen un nombre, una causa determinable, un interés premeditado, pero una salida posible.

La ley 30 de 1993, reescribió  en sus artículos 28 y 29 todo lo referente a la autonomía universitaria consagrada en la C.N en su artículo 69, donde se reconoce a las universidades el derecho a darse y modificar sus estatutos, designar sus autoridades académicas y administrativas y por ello la USCO hizo lo propio con la expedición del acuerdo 075 de 1994 articulo 18, acto seguido  determino en su artículo 64 quiénes serían los miembros del Consejo Superior Universitario, así:  El Ministro de Educación Nacional o su delegado, quien lo presidirá, El Gobernador, Un miembro designado por el Presidente de la República, Un representante de las directivas académicas, uno de los docentes, uno de los egresados, uno de los estudiantes, uno del sector productivo y un ex-rector universitario y el Rector de la institución con voz y sin voto; en sus artículos 29 y 30 de dicho estatuto, mas las reformas al mismo, definieron la forma de escoger al rector y sus calidades y allí se inventaron el filtro mordaz de la escogencia de UNA TERNA, a cargo de nueve personas.

La clave para quitarles la presunta jugadita permanente de negociar prebendas, puestos y contratos, como de saber que en cada proceso le apuestan a que la terna y/o el elegido por voto popular sea demandado, pues al parecer son los más interesados para que algo quede viciado, como puede comprobarse desde la salida judicial de la docente Aura Elena Bernal a la fecha, con más de 9 rectores encargados.

Pero debe haber una sanción para sus miembros y debe ser ejemplar para que le teman a la Ley y no crean que están administrando y dirigiendo su finca, y es que ahora que tan hábilmente contrataron a un docente poco experto para intentar una reforma al Estatuto General de apellido Salcedo, médico deportólogo y de poca experiencia en esos oficios tan específicos y de tal importancia, sean capaces de quitarse así mismo ese poder incensario e inmerecido de participar en la formulación de una terna, la jugadita que  deben hacer es exigir mas requisitos para el cargo de rector, y que se inscriban los que cumplan con ellos y sea una democracia directa, donde solo los electores decidan y no como viene dándose, una farsa democrática donde de verdad quienes ya decidieron quién sería el rector, son esos 9 miembros del superior, pues con cualquiera de ellos habrán ganado.

Por: Juan Felipe Molano Perdomo – jmolano74@hotmail.com 
Twitter: @JuanFelipeMola8



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