El mercado de las finanzas sostenibles

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En las últimas décadas, el mundo ha sido testigo de un aumento en la conciencia sobre los desafíos ambientales y sociales que enfrentamos como sociedad. La creciente preocupación por el cambio climático, la degradación del medio ambiente y la desigualdad social ha llevado a una nueva perspectiva en el mundo financiero: las finanzas sostenibles.

Estas se definen como la integración de factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en las decisiones financieras y de inversión, con el objetivo de promover un desarrollo económico responsable y sostenible a largo plazo. El concepto de finanzas sostenibles se remonta a finales del siglo XX, cuando se comenzaron a identificar los impactos negativos del desarrollo económico no sostenible en el medio ambiente y la sociedad.

La comunidad financiera y los inversores comenzaron a reconocer que las prácticas tradicionales de inversión no estaban considerando adecuadamente los riesgos y oportunidades asociados con problemas ambientales y sociales.

Las finanzas sostenibles se basan en tres pilares fundamentales: sostenible, social y de gobernanza ambiental (ESG). Estos pilares representan las dimensiones clave en las que las actividades financieras pueden tener un impacto positivo o negativo.

El pilar ambiental se centra en la evaluación del impacto de las actividades financieras en el medio ambiente, incluye aspectos como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la conservación de los recursos naturales, la promoción de energías renovables así como la adopción de prácticas sostenibles en las empresas y proyectos.

El pilar social se enfoca en garantizar que las actividades financieras sean socialmente responsables, respetuosas con los derechos humanos, incluyendo aspectos como la promoción de la igualdad de género, el respeto a los derechos laborales, la inclusión de comunidades locales en la toma de decisiones, esto se traduce en el compromiso con la comunidad.

El pilar de gobernanza es aquel que busca asegurar una gestión empresarial transparente, ética, incluye aspectos como la adopción de buenas prácticas corporativas, una estructura de gobierno sólida y una gestión de riesgos adecuada.

El mercado de finanzas sostenibles está experimentando un rápido crecimiento, impulsado por muchos factores, incluido un número creciente de proveedores de capital que buscan cumplir con sus propios objetivos operativos y de inversión ambiental, social y de gobernanza («ESG»).

Existe la sensación de que ahora estamos en un punto de inflexión, con la mitigación del clima y otras cuestiones ESG convirtiéndose en el núcleo de las estrategias de inversión y negocios para emisores, prestatarios e inversores.

Desde la emisión del primer bono verde por el Banco Europeo de Inversiones en 2007, que se utilizó para financiar proyectos de energía renovable y eficiencia energética, el mercado de finanzas sostenibles ha madurado y se ha expandido para incluir una gama de otros productos que se han puesto a disposición de una base mucho más grande de empresas.

El uso de dichos productos en todo el mundo ha aumentado constantemente y se ha acelerado drásticamente en 2019 y 2020, con la pandemia de COVID-19 cada vez más centrada en la infraestructura social y la responsabilidad social de los inversores.

Las finanzas sostenibles ofrecen una serie de beneficios que van más allá del simple rendimiento financiero, integrar criterios ESG en el análisis financiero permite identificar riesgos potenciales a largo plazo, como la exposición a actividades contaminantes o prácticas laborales no éticas.

Esto ayuda a los inversores a tomar decisiones más informadas y a reducir la posibilidad de pérdidas futuras relacionadas con estos riesgos. Las finanzas sostenibles abren oportunidades para invertir en proyectos o empresas que adoptan prácticas sostenibles, lo que puede traducirse en un rendimiento financiero atractivo para los inversores.

La conciencia pública sobre los problemas ambientales y sociales ha llevado a un aumento en la demanda de productos y servicios sostenibles. Las empresas financieras que adoptan prácticas sostenibles pueden atraer a un grupo más amplio de clientes que buscan apoyar iniciativas responsables. Los inversores están cada vez más interesados ​​en proyectos y empresas sostenibles para que puedan obtener financiamiento en términos favorables.

Al financiar y apoyar proyectos que promueven el bienestar social y ambiental, las finanzas sostenibles contribuyen al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, estos objetivos buscan abordar los desafíos más apreciados que enfrenta la humanidad, desde la erradicación de la pobreza hasta la lucha contra el cambio climático.

Colombia, al igual que muchos otros países, enfrenta desafíos ambientales y sociales que requieren una respuesta sostenible. La aplicación de finanzas sostenibles en el país puede ser una herramienta poderosa para abordar estos desafíos y promover un desarrollo responsable.

Las finanzas sostenibles representan una poderosa herramienta para abordar los desafíos ambientales y sociales que enfrentamos en la actualidad, integrando la consideración ESG en las decisiones financieras, podemos avanzar hacia un modelo económico más equitativo, fuerte, respetuoso con el medio ambiente.

Colombia tiene la oportunidad de liderar esta transformación hacia un desarrollo más responsable y sostenible. Solo a través del trabajo conjunto de todos los actores involucrados, incluidos los gobiernos, empresas, inversores, la sociedad en general etc., podremos lograr un cambio significativo, positivo en nuestras finanzas, en el mundo que nos rodea. Las finanzas sostenibles son el camino hacia un futuro próspero, que sea sostenible para las generaciones venideras.

Por: María Fernanda Plazas Bravo
Twitter: @mafeplazasbravo

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