El caos de las ambulancias en Neiva

El caos de las ambulancias en Neiva

Nadie desconoce lo indispensable que resultan las ambulancias cuando se requiere trasladar un paciente con urgencia a un hospital, clínica o puesto de salud, especialmente cuando la vida de la persona depende de la celeridad con que se atienda en el lugar de los hechos y la rapidez con que se traslade para recibir la atención médica adecuada.

En nuestra ciudad las ambulancias se pelean los pacientes de accidentes de tránsito, en este propósito emprenden una brutal competencia para llegar primero y recoger el interesante paciente accidentado, sin importar que en el camino cierren a otros vehículos, arrinconen motociclistas, ciclistas y peatones, crucen los semáforos en rojo, irrespeten las cebras y demás señales de tránsito, generen pánico vehicular y hasta oraciones de desprevenidos transeúntes, para que más adelante no se vayan a estrellar y pongan en riesgo la vida de la persona trasladada y la de los demás actores de la vía.

Las estruendosas sirenas, luces, altavoces y rugir de los motores hacen creer muchas veces, que detrás nuestro no se encuentra una ambulancia en tránsito, sino un rápido auto de carreras, que convierte las deterioradas vías de Neiva en verdaderas pistas de competencia automovilística, con la alta probabilidad de generar otro accidente mucho más grave que el que van a atender, ya que en algunos casos, se aprecian en competencia hasta cuatro ambulancias, para atender un choque simple sin personas lesionadas, entonces se les ve al instante en retirada, eso sí, sin el estrepitoso ruido y pánico que generaban al arribo.

Es preciso entonces recordarles a los conductores de estos vehículos, que no tienen corona, que también los cobija el Código Nacional de Tránsito y están obligados a respetar las normas al igual que los demás actores de la vía y, que en caso cometer una infracción a las normas de tránsito, también son sujetos de una orden de comparendo y por supuesto responder civil, penal y fiscalmente si llegan a causar daños a personas y bienes de terceros en su raudo transitar. La ley solo les confiere cierta prelación pero con observancia del debido cuidado.

El artículo 64 de la Ley 769 de 2002 enseña que: “todo conductor debe ceder el paso a los vehículos de ambulancias, cuerpo de bomberos, vehículos de socorro o emergencia y de la policía o ejército orillándose al costado derecho de la calzada o carril y deteniendo el movimiento del vehículo, cuando anuncien su presencia por medio de luces, sirenas, campanas o cualquier señal óptica o audible. En todo caso los vehículos de emergencia deben reducir la velocidad y constatar que les han cedido el derecho de paso al cruzar una intersección.”

Para efectos de la revisión técnico mecánica, la ley las equipara a vehículos de servicio público y les permite el uso de sirenas y luces intermitentes, al igual que a los vehículos de bomberos, recolectores de basura, socorro, emergencia, fuerzas militares, policía y autoridades de tránsito y transporte, exigiendo su uso correcto en lugares de tranquilidad y silencio. Debido al crecimiento del parque automotor de ambulancias, propiciado entre otras razones, por la llegada de nuevas empresas a la ciudad, resulta muy oportuno que las autoridades locales de salud y movilidad, expidan el “Protocolo de Circulación y Operación de las Ambulancias en Neiva”, estableciendo las reglas mínimas para su adecuada movilización, alertas visuales y sonoras, restricciones para el transporte de emergencia, aproximación a IPS y velocidades, antes que sea demasiado tarde.

Por: José Ferney Ducuara Castro – josefeducuara@hotmail.com



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