Ecocidio de Ecopetrol en la quebrada El Venado

Ecocidio de Ecopetrol en la quebrada El Venado

Después de la denuncia recibida por la comunidad me dispuse con un equipo de profesionales a realizar labor de campo en el sector conocido como Campo Tello, en donde opera Ecopetrol, lugar donde hace ochos días se perpetuó un “ecocidio” de magnas proporciones.

De entrada, debo manifestar que la actitud de la empresa extractivista ha sido completamente infame, toda vez, que ha asumido este hecho como una nimiedad y que para ellos esto no pasará a mayores, por la pasividad de la comunidad y dado a que en esta época convulsa de marchas y bloqueos, la gente está en otros temas, que estratégicamente les sirven de cortina de humo, para que Ecopetrol continúe con un plan contingente minúsculo y sin mayor relevancia.

Dejo constancia, que en el lugar donde se efectuó la contaminación, no vi personal especializado y certificado que esté trabajando en la descontaminación del suelo en bioremediación, que es una acción ambiental conocida en retirar el suelo, limpiarlo y disponerlo nuevamente en el sitio.

Ni mucho menos observé que se estén aplicando mejoradores de suelo. De igual manera, no observe personal de Ecopetrol o contratista experto trabajando en la recuperación de la flora afectada, ni mucho menos escuche que la empresa extractivista manifestaré cuál sería la compensación que se hará ante el hecho contaminante, ya sea sembrando plantas endémicas u otro tipo de acción para resarcir a la comunidad.

Estaré a la que espera, de cuál serán los resultados de los análisis de agua según los parámetros físico-químicos, para revisar el estado de la calidad de agua: antes del sitio de vertimiento contaminante de hidrocarburos, en donde se vertió el petróleo y aguas abajo en la descarga de quebrada, que es casualmente el Rio Magdalena, hecho que Ecopetrol intenta a toda costa minimizar o desvirtuar, que no llego a una de las principales fuentes hídricas del país.

Por otro lado, no veo que en el plan de contingencia se mencione la recuperación de la microfauna afectada, con escenarios de conservación de la flora para que se cree un hábitat adecuado y se vuelva a repoblar, ni el impacto de la contaminación atmosférica que se percibe aún en el lugar de los hechos, con presencia de un olor fuerte a petróleo.

Escribo esta columna con indignación y profunda preocupación, toda vez que como neivano siento que mi derecho colectivo constitucional al medio ambiente ha sido vulnerado, así como el de las nuevas generaciones. Anuncio que dejaré aun lado, la diplomacia de mi credencial como Concejal, e iniciaré un viaje hacia la lucha frontal contra un contaminador que se disfraza de buen empleador y me refiero a Ecopetrol.

Nota: No todo es malo. Profesionales y líderes comunales indignados, están motivados para crear un comité cívico denominado “Defensores del Venado”, del cual, a usted lector invito para que haga parte.

Por: Alejandro Serna Serna –
Twitter: @AlejandroSernaS



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