De nuevo yo, tía Elisa

De nuevo yo, tía Elisa

Esta época que a bien nos ha tocado vivir, nos ha cambiado gran parte de nuestras costumbres y de alguna manera ha modificado nuestros horarios, en lo personal el insomnio es un consejero o a veces también una mala influencia, y los días se confunden con las noches o a veces las noches casi no dejan a los días… en fin un día en época de pandemia es ese pequeño lapso de tiempo que transcurre desde levantarse tarde hasta que llegue la hora de obligatoriamente volver a acostarse.

Ya cansado de intentar ser un gran chef con recetas que miró en YouTube y comprobar que como cocinero lo hago de manera tan brillante como el ejercicio político de  los ministros de Duque, de leer libros, iniciar diplomados, estar pegado al Twitter para saber cuántos casos nuevos de Covid-19 tiene Colombia, de mirar películas y series de Netflix, me siento tan desprogramado que pensé dedicarme a hacer retos pendejos de Facebook o lo más denigrante aun a jugar parqués de gomelo (parchís)… cansado de todo me doy cuenta que estoy hablando solo y digo, si mi otro yo podría declararme interdicto judicial, entonces se viene a mi mente un nombre y una figura:  La Tía Elisa, con quien se cortó la llamada que le hiciera alguna vez y que me prometí cuando tuviera valor reanudarla para preguntarle por tantos temas de la actualidad que quisiera saber cómo los define ellas desde su senil y particular forma de ver la vida.

Le marco y con sorpresa veo que me responde al primer timbrazo y con una extraña amabilidad diciéndome: otra vez usted, yo sabía algún día volvería a llamar porque así son los pendejos y le aclaro dos cosas:

  1. en esta época de pandemia instale en mi S20 Plus el truecaller para identificar a los idiotas que me llamen por eso ya sé quién es usted, cosa que pareciera ni usted mismo lo sabe 2. Le contesté porque son las 5:58 de la tarde y cualquier cosa es mejor que tener que oír al presidente y su combo de payasos, que si bien se esmeran por presentar unas estrategias y programas de beneficio social una vez terminan salen como desesperados a embarrarla, porque no nos digamos mentiras cada pronunciamiento de un ministro es una mina de memes, pareciera que para ser ministro como requisitos solo pidieran ser bobo y dos fotos.

Tía Elisa le digo, muchas gracias por atender mi llamada y como sé que con usted no se puede perder tiempo quisiera preguntarle ¿qué opina de esta pandemia?: se queda mirándome y me dice: es la primera pandemia para usted y eso hasta justifica su pregunta boba, porque yo he vivido varias y han sido nefastas aunque una de las más dañinas que recuerdo sucedió entre 1958 y 1974, en ese tiempo  la llamaron Frente Nacional, imagínese usted liberales y conservadores repartiéndose el poder por 16 años de manera intermitente y negociando por mitad los famosos poderes de Colombia, que horror, y el último de los presidentes de ese frente nacional para rematar nos dejó un hijo que fue presidente 24 años después y de ese ni hablemos porque no sirvió ni para expresidente…

La Tía Elisa con risa socarrona comenta: bueno al menos en ese tiempo liberales y conservadores se repartían las curules del Congreso ahora la corrupción los pone casi a todos y no comparte con nadie… se queda pensando y dice: claro que otros dos virus bien dañinos para Colombia han sido Uribe y Santos, uno no sabe cuál es peor, si el que reformó la Constitución para hacerse reelegir o el que se hizo reelegir y modificó la Constitución para acabar la reelección.

Tía Elisa, le interrumpo, pero dígame ¿qué opina sobre la actual pandemia, el Covid 19? y casi sin dejarme terminar se derrama en prosa:  hay tantas formas de verla desde lo científico que es enfrentarnos a un enemigo desconocido al que por ahora solo podemos huirle y refugiarnos en nuestras casas, como también lo económico siendo hoy la culpable de una crisis, pero también la excusa perfecta de un estado fallido incapaz de administrar pobreza y mucho menos de hacer que los ricos cooperen con una nación con tanta riqueza pero tan mal distribuida.

En lo social ha servido para que nos demos cuenta que ha sido capaz de identificar la pobreza en Colombia como ningún censo lo había lograda jamás, aparecieron esos pobres que la sociedad y las apariencias ocultaban con un certificado de estrato en nivel 3 y 4, ahora dentro de todo lo malo por fin llegaron ayudas a una personas a las que los líderes políticos y gobierno solo sentían importantes en época electoral y que por siempre han tenido izado ese trapo rojo pidiendo ayuda sin que nadie lo advirtiera…

Antes de que la Tía Elisa fuera a cambiar de genio y me colgara el teléfono decidí preguntarle por el Huila y su situación actual y me responde: ay! mi Huila, más de un millón de celios con muy poco trabajo y los gobernantes contratan con foráneos mientras ellos duermen esperando una mísera limosna, producen panela y les traen azúcar, producen café especial y acá se compra morazurco, en fin vamos por el camino equivocado… de algo debió acordarse la Tía Elisa porque dijo una frase que termina en uta y exclamó: y esas verracas vías, que cosa tan vergonzosa, quise ir a darme una vuelta desde Neiva a Pitalito y alguien me dijo: “la Ultima vez que viaje me gaste ocho horas, cuatro de recorrido por la inmunda vía llena de huecos y en caravana con un gran número de tractomulas, carrotanques y Kamikazes en automóviles, tres horas más desvarándome después de haber cogido un hueco y dañado dos llantas y sus respectivos rines y una más aguantándome la raqueteada de la policía de carreteras que llego a las dos horas de varado y más que a ayudar se dedicaron a buscar algún motivo para poder imponerme una multa, me salvo que pasaron los de la gaseosa y quesillos y el refrigerio les calmo las ganas de partirme”… así que mejor no viajé y con esa platica me compre en el mercado negro un S20 Plus.

Interrumpí a la Tía Elisa y le dije, Tía Elisa hace unas horas anunciaron un plan remedial para la ruta 45 que con una inversión de más de 28 mil millones va a mejorar la vía… de mal genio me interpeló, ¿usted es bobo o se hace? Cuantas veces han prometido y prometido y nada, se ríe y me pregunta: ¿usted ha escuchado la historia del Pastorcito mentiroso? Yo le respondí, que tiene que ver un alcalde del sur del Huila en todo esto… no señor me refiero a el otro pastorcito mentiroso, el de la fábula de Esopo que cuando dijo la verdad nadie le creyó.

Tía Elisa le digo, ¿por qué no hablamos un momento de los gobernantes y dirigentes del Huila en estos tiempos de pandemia? Hay muchacho me dice, no tengo tanto tiempo para eso, porque mejor no llama a Murcia y Perdomo Lince y que ellos lo desatracen. No le digo que escuche noticias por que en el Huila hoy por hoy la gran mayoría de emisoras se convirtieron en rockolas que por efecto de las monedas que les tira el ejecutivo solo se limitan a difundir versiones oficiales…

Ah y para finalizar una cosa debe quedarle clara, no me joda más, si me vuele a llamar haré de cuenta que es un líder social en Leticia, es decir por todo lado estará corriendo peligro.

La Tía Elisa me colgó y la verdad así las cosas pocas ganas tengo de volver a llamarla.

Por: Carlos Andrés Facundo Ortega – andresfacundo@hotmail.com

Primera parte: La tía Elisa https://tsmnoticias.com/la-tia-elisa/

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