¿Cómo impacta el medio ambiente y los malos hábitos en el desarrollo y funcionamiento del cerebro?

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  • Los cambios ambientales, los malos hábitos y diversos traumas psicológicos vienen impactando de manera significativa en la salud cerebral [1], por lo que el crecimiento de pacientes con enfermedades neurodegenerativas[2] son preocupación de salud pública.
  • Para 2050, se proyecta que cerca de 150 millones de personas serían diagnosticadas con demencia.

El cerebro es el órgano vital para el buen funcionamiento de la mente y el cuerpo. No obstante, factores tales como los cambios medioambientales y los hábitos inadecuados, están teniendo un impacto significativo en la salud cerebral. Como consecuencia, el número de pacientes detectados con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y diferentes tipos de demencia se ha incrementado[3], siendo en la actualidad una cuestión de preocupación de salud pública a nivel global.

Se calcula que la demencia afecta a 50 millones de personas en el mundo con un crecimiento proyectado de 10 millones de casos nuevos cada año[4]. Ante estos datos alarmantes, se proyecta que para 2050 cerca de 150 millones de personas serían diagnosticadas con este síndrome 4.

Algunas investigaciones1 han puesto en evidencia los efectos neurotóxicos en el cerebro, producto de múltiples contaminantes ambientales como el mercurio, los pesticidas o las biotoxinas, entre otros. Así mismo, el aumento de la temperatura y la humedad, están induciendo a daños cerebrales y formación de diferentes tipos de enfermedades neurológicas como el Alzheimer 2, implicada en el 60 a 80% de los casos de demencia[5].

Frente a ello, un estudio realizado por especialistas de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Icesi[6], afirma que Colombia no se encuentra preparada para hacer frente a este tipo de enfermedades ante el gran impacto social y económico que representa para los pacientes, sus familias y el sistema de salud.

Esta enfermedad producida por depósitos de proteínas Β-amiloide y TAU, inicia con la pérdida de memoria y progresa a la demencia, produciendo la carencia de autonomía e independencia de los pacientes. En Colombia tenemos los grupos poblacionales más grandes del mundo con la forma genética autosómica dominante de enfermedad de Alzheimer”, asegura el Dr. Francisco Lopera, profesor titular facultad de medicina y coordinador del Grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia.

Adicionalmente, la salud mental también está interrelacionada con el deterioro del cerebro. Una encuesta de Salud Cerebral y Bienestar Mental realizada por la AARP en 2018[7], reportó que las personas con bienestar mental tienen mejores habilidades de memoria y pensamiento. Por lo que diversos traumas psicológicos, la depresión, el estrés o la ansiedad, impactan de manera significativa, convirtiéndose potencialmente en un factor protector en la aparición de trastornos neurodegenerativos.

Por lo que, ante estos casos, tener orientación y un acompañamiento desde el momento del diagnóstico es idóneo para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Según Claudia De Franco, directora Fundación Acción Familiar Alzheimer Colombia – AFACOL, “es recomendable además tener una red de apoyo amplia y fortalecida, como amigos y familiares, y también ayuda profesional integral de profesionales de salud, entre ellos de la psicología paya ayudar de manera asertiva y compasiva al paciente y a su círculo cercano en el proceso de evolución de estas enfermedades.

De esta manera, realizar cambios en los hábitos de vida es fundamental para garantizar el cuidado y buen funcionamiento del cerebro. Por ejemplo, tomar acciones en pro del medio ambiente, llevar una alimentación más balanceada, y manejar las emociones. Así mismo, la comprensión social de estas enfermedades es clave para mitigar los riesgos existentes para quienes las padecen y de sus familias, así como evitar el impacto sobre el sistema de salud.

Adicionalmente, la atención oportuna e integral por los profesionales de la salud, y los avances científicos para esta enfermedad son primordiales. Patricia Field, Gerente General de BIIB Colombia*, pioneros de la neurociencia a nivel global, afirma que, “ante la aceleración de las enfermedades neurológicas y neurodegenerativas a nivel global, son necesarias las sinergias entre sector privado y Gobierno para enfrentar los retos actuales y evitar consecuencias más severas para la salud humana y nuestro planeta”.

*BIIB Colombia S.A.S, Afiliada de Biogen Inc. Una compañía domiciliada en Cambridge, Massachusetts, U.S.A.

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[1] Ruszkiewicz JA, Tinkov AA, Skalny AV, Siokas V, Dardiotis E, Tsatsakis A, Bowman AB, da Rocha JBT, Aschner M. Brain diseases in changing climate. Environ Res. 2019 Oct; 177:108637. doi: 10.1016/j.envres.2019.108637. Epub 2019 Aug 8. PMID: 31416010; PMCID: PMC6717544.

[2] Cannon JR, Greenamyre JT. The role of environmental exposures in neurodegeneration and neurodegenerative diseases. Toxicol Sci. 2011 Dec;124(2):225-50. doi: 10.1093/toxsci/kfr239. Epub 2011 Sep 13. PMID: 21914720; PMCID: PMC3216414.

[3] Kiyotaro, Kondo.”Raising prevalence of Neurodegenerative Diseases Worlwide”. Department of Public Health Hokakido University. Ed. Internal Medicine. Vol 35; No. 4. April: 1996

[4] Bakulski KM, Seo YA, Hickman RC, Brandt D, Vadari HS, Hu H, Park SK. Heavy Metals Exposure and Alzheimer’s Disease and Related Dementias. J Alzheimers Dis. 2020;76(4):1215-1242. doi: 10.3233/JAD-200282. PMID: 32651318; PMCID: PMC7454042.

[5] Crous-Bou M, Minguillón C, Gramunt N, Molinuevo JL. Alzheimer’s disease prevention: from risk factors to early intervention. Alzheimers Res Ther. 2017 Sep 12;9(1):71. doi: 10.1186/s13195-017-0297-z. PMID: 28899416; PMCID: PMC5596480.

[6]Takeuchi, Y., Ariza-Araujo, Y. and Prada, S. (2014), P3-349: PREVALENCE ESTIMATES OF DEMENTIA IN COLOMBIA (2005-2020): TRANSITIONS AND STAGE OF DISEASE. Alzheimer’s & Dementia, 10: P758-P758. https://doi.org/10.1016/j.jalz.2014.05.1442

[7] Global Council on Brain Health (2018). “Brain Health and Mental Well-Being: GCBH Recommendations on Feeling Good and Functioning Well.” Disponible en www.GlobalCouncilOnBrainHealth.org. DOI: https://doi.org/10.26419/pia.00037.007

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